La experiencia que hemos vivido en ha sido maravillosa. Joana y Mikel son encantadores, atentos a hacernos la estancia muy especial y enriquecedora tanto en el propio caserío como en los alrededores. El apartamento está perfectamente equipado y con un gusto exquisito. El jardín privado es maravilloso, con un ófuro que ha sido un gran descubrimiento. Los alrededores son de plena naturaleza y la comarca es bellísima. Sin duda, tenemos intención de repetir. Gracias Joana, Gracias Mikel y Gracias caserío. Nuestros mejores deseos